El New York Times apunta:
Al menos cuatro personas fallecieron y más de una docena resultaron heridas, y se esperaba que los daños ascendieran a millones de dólares, en lo que las autoridades han llamado uno de los peores accidentes en la ciudad. Una desgracia que convirtió a un vecindario cerca de las Naciones Unidades en un zona de pánico, edificios pulverizados, ruido de sirenas, evacuaciones, búsquedas entre los escombros y cuerpos cubierto en las calles.
Muchos residentes del vecindario cercano a la zona del accidente, en la Calle 51 entre la Primera y la Seguna Avenida, comentaron que habían estado preocupados durante meses por la posibilidad de un colpaso, llamando a la grúa que parecia crecer cada semana, una amenaza particularment porque muchos edificios residenciales estaban siendo construidos a una velocidad asombrosa: en ocasiones varios pisos por semana.