Una oleada de muertes en los rascacielos de Nueva York ha provocado una iniciativa para la implantación de nuevas leyes en la ciudad.
El número de víctimas en rascacielos, proyectos de 15 pisos o más, ha aumentado a cinco el año pasado de una en el año 2006. Mientras tanto el número de lesiones ha incrementado un 63 por ciento según el Departamento de Construcción de Nueva York. Más del 60 por ciento implicaron materiales que cayeron mientras se estaba virtiendo hormigón.
Las nuevas leyes afectaran a edificios con altura mínima.
La ciudad requerirá gerentes de seguridad en aquellos proyectos de más de 10 pisos o 150 pies de altura en lugar del límite existente de más de 15 pisos o 200 pies. Adicionalmente se ha propuesto un requerimiento en donde será necesario que los contratistas de hormigón designen a un gerente de seguridad para que controle los métodos de construcción.
El departamento se está concentrando en medidas de mantenimiento, incluyendo la instalación incorrecta de moldes de hormigón y madera y otros materiales que se encuentran alrededor, según declaraciones de Robert LiMandri en una entrevista telefónica.