El New York Times reporta:
El propietario de una zona de construcción en Brooklyn has sido acusado de homicidio por la muerte de uno de sus trabajadores. La víctima estaba excavando la fundación de un edificio cuando la pared de la casa anexa colapso en el agujero donde se encontraba.
El propiertario, William Lattarulo, quien había contratado jornaleros para la construcción de una lavandería automática al este de Nueva York, es acusado de haber ignorado claramente las medidas de seguridad y forzar a sus empleados a poner sus vidas en peligro para así poder continuar con la construcción. El acta de acusación marca una paso poco usual para los fiscales pero llega en medio de una serie de accidentes de construcción que han causado la muerte o lesionado a docenas de personas y presentan a los contratistas y inspectores ante una luz que no perdona.
El accidente ocurrió en la mañana del 12 de marzo mientras Lauro Ortega de 30 años, un inmigrante ilegal que ganaba 100 dólares diarios, estaba excavando los cimientos en el 791 de la Avenida Glenmore en el este de Nueva York. Según la autoridades el Sr. Lattarulo, quien es el propietario de varias casas contiguas, incluyendo la que colapsó, fue advertido por un consultor y por contratistas con más experiencia que la nueva fundación era más baja que la del lado y necesitaba ser apuntalada para mantenerla estable.
Las autoridades indicaron que en lugar de prestar atención el Sr. Lattarulo ordenó al Sr. Ortega que continuara excavando. Momentos después parte de una pared de un edificio residencial anexo colapsó. Todos los desechos cayeron sobre el Sr. Ortega causando su muerte y lesionando a otros trabajadores.