El New York Times señala:
El viernes el ayuntamiento revocó el permiso de edificación de un edificio en la calle 51 Este donde una grúa se desplomó y causó siete víctima mortales el pasado mes de marzo.
Los oficiales han comentado que los planos que fueron recientemente presentandos por el urbanizador no resolvían violaciones en las ordenanzas sobre la planificación urbana que habían llevada a cuestionar la condición del proyecto, incluso antes del accidente ocurrido el 15 de marzo. Este fue el primero de los dos accidentes mortales causado por una grúa en lo va que va de año. Dichos accidentes han planteado preguntas acerca de la seguridad en la construcción de grandes edificios y la habilidad del Departamento de Edificaciones en supervisarlos en medio del boom de la construcción.
El Departamento de Edificaciones ha indicado que el urbanizador, James P. Kennelly, bien puede aplicar para recibir un nuevo permiso de edificación o apelar la decisión tomada ante la Junta de Normas y Apelaciones.
El trabajo ha sido detenido en la zona de construcción en el 303 de la calle 51 Este, entre la Segunda y la Primera Avenida, desde el colapso de la grúa y la decisión de revocar el permiso indica que puede pasar mucho tiempo antes de que se reanude la construcción en la zona.
Viendo al ayuntamiento tomar serias medidas y dar un paso adelante en lo que se refiere a responsabilidad, parece sugerir que el Ayuntamiento de Nueva York y el Departamento de Edificaciones pueden en realidad comenzar a tomar el tema de la seguridad y los derechos de los trabajadores seriamente.