Una de las grúas más grandes usadas en una zona en construcción colapsó en Houston el pasado viernes causando cuatro víctimas mortales y lesionando a siete personas. Es el último colapso ocasionado por una grúa en un momento donde en todo el país ha habido una plaga como en Nueva York, Miami y Las Vegas. En los últimos cuatro meses nueve trabajadores han muerto a causa de accidentes de éste tipo en tan solo Nueva York, un número mucho mayor que el total de víctimas mortales en la década anterior. ¿Por qué está aumentando esta tendencia?
Un análisis de la Prensa Asociada en junio observó que las ciudades y estados tienen normas muy varidas que rigen la construcción de grúas y en algunos casos no existe ningún tipo de regulaciones, y en su lugar elijen basarse en las normativas federales las cuales están fechadas 40 años atrás y que según los expertos no se han mantenido al corriente de los avances tecnológicos.
¿Hay alguna solución o alivio a la vista?
Las normativas de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional precisan que las grúas se sometan a inspecciones anuales pero es un mandato autorregulatorio para los propierarios de las grúas. La ley federal exije que los registros se mantengan pero que no sean sometidos.